Receta Hummus de Espinacas, una fuente de hierro

Receta Hummus de Espinacas, una fuente de hierro

Hace poco os dejaba la receta de hummus de fresa que parecía una locura, pues hoy os traigo otra versión de hummus, esta vez se trata de un hummus de espinacas, una fuente de nutrientes excepcional.

El hummus tradicional ya supone una fuente estupenda de proteínas completas gracias a su combinación de legumbre (garbanzos) y semillas (tahina hecho con sésamo). Difícil de mejorar, aunque no imposible.

hummus de espinacas con tortillas de maíz

Este hummus de espinacas se podría decir que es esa versión mejorada del hummus, ya que supone una fuente de hierro fácil de asimilar. La versión original lleva zumo de limón, es decir, vitamina C. Esta vitamina ayuda a que nuestro cuerpo asimile mejor el hierro, así que ¿por qué no añadir hierro al hummus de toda la vida?

Esa pregunta y el hecho de que soy fan incondicional de las espinacas, y siempre tengo en casa, fue lo que me llevó a hacer esta versión tan colorida de hummus.

Para ser sinceros, el sabor es bastante parecido al tradicional, aunque se nota un puntito de sabor extra. Sin embargo, simplemente por el aporte de hierro (que nunca está demás), ya me vale para cambiarme a esta nueva versión.

receta de hummus de espinacas

No sé si os pasa, pero para mí el hummus es súper adictivo, es como las pipas, una vez empiezas, me es muy difícil parar. Así que añadir nutrientes, siempre me viene bien.

No lo dudéis y probad este hummus de espinacas, os prometo que no decepcionará.

Receta de Hummus de Espinacas, perfecto para compartir:

Ingredientes:

  • 400 gr. de garbanzos cocidos
  • 2 1/2 cdas. de aceite de oliva virgen extra
  • 1 1/2 cda. de tahina
  • 2 dientes de ajo
  • zumo de medio limón
  • 1/2 cdta. de pimienta
  • 1 cdta. de comino en polvo
  • 2 puñados de espinacas frescas
  • sal
  • Aceite y perejil para decorar

Instrucciones:

  1. Tiramos el líquido de los garbanzos y los enjuagamos con un poco de agua.
  2. Ponemos todos los ingredientes la batidora o el procesador de alimentos que tengáis (yo uso la batidora de vaso Optimum G2.1) y trituramos hasta conseguir una textura homogénea. Si no tenéis una máquina demasiado potente, podéis ir parando y removiendo de vez en cuando, sobre todo para no cargarnos la máquina jeje.
  3. Colocamos en un bol y servimos con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y perejil picado por encima.

Podéis untarlo en pan de pita o rebañar con tortillas de maíz o totopos (o aquella marca que todos conocemos).



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *